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LA
POSTURA EN LA SILLA DE RUEDAS
La capacidad
para funcionar de manera eficaz y realizar actividades depende de la habilidad
para adoptar la postura apropiada. Esto hace que, si una persona no puede
moverse o modificar su postura, puede ser necesario utilizar el asiento
para intentar dar externamente lo que está limitado internamente.
Una
silla de ruedas únicamente resulta útil para su usuario
si le proporciona comodidad y una base de asiento estable que le permita:
| Una
silla de ruedas únicamente resulta útil para su usuario
si le proporciona comodidad y una base de asiento estable que le permita:
• Sentarse erguido en una posición
sentada simétrica.
• Conseguir la máxima capacidad funcional
con el mínimo gasto de energía.
• Reducir la presión que soporta en
las nalgas y muslos.
A continuación analizaremos los distintos
factores de los que depende que el usuario pueda adoptar en su silla
la postura correcta para conseguir estos objetivos.
TAMAÑO
DEL ASIENTO
Asegura la estabilidad optimizando la zona del cuerpo
del usuario en contacto con la base del soporte.También procura
alivio de la presión al distribuir de manera uniforme el
peso del usuario en la mayor superficie posible.
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Fig1. |
Si
el asiento es demasiado ancho el usuario tenderá a no sentarse
simétricamente, si es demasiado estrecho existe el riesgo de
que se produzcan escaras por presión. Fig1. |
Fig2
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Si
es demasiado corto, los muslos no se apoyan en el asiento en toda
su longitud de forma que se acumula mayor presión en las nalgas.Fig2 |
Fig
3 |
Si
es demasiado largo, puede producir tensión en la zona de detrás
de la rodilla. También dificultará que el usuario obtenga
el soporte adecuado del respaldo, ya que tenderá a deslizarse
en el asiento para evitar la tensión.Fig3 |
Fig
4 |
La
longitud óptima del asiento debe ser aquella que estando el
usuario bien sentado (erguido) deje una distancia aproximada de dos
dedos de espacio entre el final del asiento y la zona interna de las
rodillas del usuario. Fig 4 |
Fig
5
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FORMA
Y ÁNGULO DEL ASIENTO El
asiento debe ser firme y estar nivelado.
Una tapicería de asiento hundida provocará que el
usuario se siente se manera asimétrica haciendo que los muslos
y las rodillas se empujen.
Esto producirá un exceso de presión y rozamiento.
Fig
5
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Fig
6 |
Cuando se mantiene una buena postura, el ángulo de la cadera
(entre los muslos y el tronco) es fundamental ya que determina la
estabilidad de la pelvis. Se considera que el ángulo de 90º
es el más adecuado para las actividades cotidianas. La mejor
forma de conseguir este ángulo es utilizando un cojín
adaptado a la forma humana, más bajo por detrás para
acomodar la forma de las nalgas. Fig
6
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| Fig
7
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SOPORTE
PARA LOS PIES
Una vez establecido
el ángulo de la cadera en 90º, la mayoría de las
personas se sentirán cómodas si las rodillas se encuentran
también en un ángulo de 90º. Este mismo ángulo
se debe mantener también en los tobillos. Fig
7 |
Por
lo tanto desde el punto de vista ergonómico los reposapiés
deberían de ser de 90º. Sin embargo en adultos, normalmente
no se da, porque de esta forma las plataformas del reposapiés
impiden el libre giro de las ruedas delanteras. En sillas deportivas
con ruedas delanteras más pequeñas el ángulo
puede ser de unos 85º. En sillas normales es algo inferior,
pero siempre tendiendo a aproximarse lo más posible a los
90º. En usuarios con piernas largas el ángulo del reposapiés
deberá ser inferior para que las plataformas no entorpezcan
actividades como subir un bordillo. |
Fig
8 |
La
altura a la que estén colocadas las plataformas también
es importante.
Si están demasiado bajas o el asiento demasiado alto, las rodillas
del usuario estarán más bajas que sus caderas.
De esta forma el usuario tenderá a deslizarse en el asiento,
dificultando la propulsión y aumentando el rozamiento en las
nalgas. Fig 8 |
Fig
9 |
Si
las plataformas están demasiado altas o el asiento bajo, las
rodillas estarán más altas que las caderas aumentando
la presión sobre las nalgas. Fig 9 |
Fig10 |
ALTURA
DEL RESPALDO
El respaldo
debe ser lo bastante alto como para estabilizar la región
lumbar superior.
Por
encima de este nivel la altura del respaldo depende de las necesidades
o preferencias particulares del usuario. En Lesionados medulares
cuanto más alta es la lesión necesitarán un
respaldo más alto para dar soporte al tronco. También
se recomienda un respaldo más alto para dar seguridad al
usuario que usa por primera vez una silla de ruedas. Una vez acostumbrado
y si su lesión lo permite, tenderá a respaldos más
bajos que ofrecen mayor libertad de movimientos del tronco.
Fig10
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Fig11 |
FORMA
DEL RESPALDO Y ÁNGULO
La
mayoría de usuarios se sentirán cómodos con
un respaldo que dé adecuado soporte a la región lumbar.
La forma, junto con un ángulo de inclinación adecuado,
proporciona apoyo y equilibrio a la parte superior del cuerpo. El
respaldo debe de estar ligeramente reclinado para que la fuerza
de gravedad recaiga sobre el pecho del usuario ayudándole
a mantenerse estable en la silla. Fig11
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Fig12 |
Un
respaldo completamente recto hace que la fuerza de gravedad recaiga
en los hombros del usuario por lo que éste tenderá a
inclinarse hacia adelante para compensarla. Fig12 |
Fig13 |
Un
respaldo demasiado reclinado resulta incómodo porque el usuario
ve reducido su campo visual. Fig13 |
Fig14 |
SOPORTE DE LOS BRAZOS
Los reposabrazos procuran descanso a los brazos
y músculos del cuello. Cuando se ajustan de manera adecuada,
los antebrazos del usuario apoyados deben quedar a 90º del
codo.
Si
los apoyabrazos son demasiado altos, los hombros quedarán
forzados hacia arriba, dando lugar a dolores musculares en la zona
cervical. Si los apoyabrazos están demasiado bajos, el usuario
tenderá a dejarse caer hacia un lado cuando los utilice.
Una base de asiento estable puede eliminar la necesidad de apoyabrazos
en los usuarios activos. Fig14
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Creditos:
Sunrise Medical Co and Imagina.org |